Alergia en la piel por gatos

La alergia en la piel por gatos suele ser más común de lo que se piensa. Incluso, es dos veces mayor en relación a la reacción alérgica producida por los perros, según un estudio realizado por WebMD.

Y generalmente, cuando las personas que mantienen a este animal doméstico dentro sus hogares experimentan una serie de efectos propios de una alergia común, desestiman la idea de que sea una reacción adversa a la presencia del felino.

Sin embargo, hay personas que podrían tener un organismo hipersensible a las partículas y sustancias emanadas por los gatos. Por lo que sus efectos podrían intensificarse con el pasar del tiempo si no siguen el tratamiento idóneo.

Por ello, le contamos un poco más sobre este tipo de alergia en la piel, para que tome sus precauciones y sepa tratarla a tiempo.

A qué se debe esta alergia

En general, todo tipo de alergia tiene un origen similar, es decir, el sistema inmune responde ante sustancias ajenas con el fin de proteger el organismo.

Las personas que son alérgicas a los animales domésticos tienen un sistema inmune hipersensible. Por lo que reaccionan a su saliva, orina o caspa, generando una serie de efectos negativos.

Y aunque por muchos años se ha creído el mito de que el pelo del gato es el causante de miles de alergias, lo cierto es que es el menos involucrado en la alteración alérgica…

Realmente todo dependerá de la sensibilidad de cada organismo humano y de la potencia de su sistema inmunológico.

Por ello, esta alergia a los gatos es producida principalmente por la piel muerta o la caspa que desprenden los gatos, y la cual queda flotando en el ambiente. Asimismo, la saliva y la orina también suelen contener componentes que son sensibles al sistema inmune de ciertas personas.

Por tanto, al mantener un contacto directo con estas sustancias se generan diversos efectos perjudiciales para la salud.

Síntomas de alergia a los gatos

Aun cuando sus efectos pueden variar de una persona a otra de acuerdo a su sistema inmunológico, los síntomas más comunes suelen ser los siguientes:

  • Inflamación, enrojecimiento, ardor y erupciones en la piel.
  • Hinchazón de párpados, picor y lagrimeo en los ojos.
  • Dolor y picor en la garganta, tos, congestión nasal y estornudos.

Y por supuesto, la intensidad de tales efectos será diferente considerando el nivel de alergia que ya se posea.

Tratamiento

Si por un tiempo prolongado mantiene los síntomas mencionados anteriormente, debe acudir a un especialista para que le realice una observación profunda y determine la intensidad de la reacción alérgica a este animal.

Luego de ello, lo primero que debe hacer es mantenerse alejado del felino hasta que los síntomas cesen. Además de tomar descongestionantes, antihistamínicos, gotas para la nariz y gotas para los ojos, a fin de aliviar la inflamación de las paredes nasales y ojos.

La alergia que se produce en la piel al estar en contacto con un gato podría iniciar como una alteración leve que luego podría intensificarse si no se trata oportunamente.

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