Alergia al sol

Si se pregunta cómo se llama la alergia al sol, lo primero que debe saber es que no existe tal alergia. De hecho, no es un nombre científico.

El término se utiliza popularmente para referirse a múltiples enfermedades de la piel que son provocadas por una reacción adversa a los rayos ultravioleta.

Seguidamente se estudian estas dolencias. Continúe leyendo para saber todo acerca de ellas.

Enfermedades provocadas por el sol

Las patologías generalmente conocidas como “alergias causadas por el sol” son las siguientes:

Erupción Polimórfica Lumínica (EPL)

La EPL, también conocida como “intoxicación solar” es la alergia solar más frecuente. La padecen mayoritariamente mujeres jóvenes, pues se relaciona con procesos hormonales, pero también puede presentarse en bebés, en niños y en adultos del género masculino.

Las épocas del año en que se manifiesta son primavera y verano.

Los síntomas que presenta esta afección son abultamientos y pápulas en zonas como la cara, el escote, los brazos, piernas y los pies. La reacción se da después de horas de asolearse.

Se puede prevenir mediante la ingesta de complementos alimenticios que contienen protector solar meses antes de entrar en la época primaveral. Estos suplementos ayudan al organismo a frenar la radiación solar y evitar que se genere la reacción alérgica.

Si no se puede evitar el brote, se puede tratar rápidamente con medicamentos como antihistamínicos o corticoides vía oral y pomadas especiales. Normalmente con el suministro de estas medicinas, la alergia desaparece.

Urticaria Solar

La Urticaria Solar no es un padecimiento común. La reacción se manifiesta después de algunos minutos de exposición solar.

Los síntomas más marcados son: enrojecimiento, picor y brote con habones grandes en las zonas expuestas al sol.

El brote desaparece luego de 1 a 3 horas de retirarse del contacto con los rayos ultravioleta. Si la exposición es muy intensa, pueden aparecer otros malestares como angioedema, broncoespasmo, cefalea e hipotensión.

La prevención de esta alergia es posible mediante la aplicación de un bloqueador solar específico, como los que contienen óxido de zinc y óxido de titanio. Y el uso de vestimenta que proteja la piel del sol.

Su tratamiento se puede llevar a cabo mediante el consumo de medicamentos como antihistamínicos y los antipalúdicos que ayudan al organismo a aumentar su tolerancia a la exposición al sol.

Sin embargo, se recomienda utilizar estos últimos por periodos cortos de tiempo, como en épocas vacacionales, ya que su uso prolongado puede afectar a los ojos (específicamente la córnea y la retina).

Prurigo Actínico

Es un padecimiento crónico que se da en las personas mayores que presentan una sensibilidad extrema al contacto con el sol.

La sintomatología se relaciona con picazón, inflamación y engrosamiento de la piel. Afecta principalmente a la población femenina y de origen mestizo.

El tratamiento del Prurigo Actínico se lleva a cabo con fotoprotección y el suministro de antihistamínicos, corticoides tópicos y talidomida.

Debido a los efectos adversos de este último medicamento, en muchos casos, es necesario la implementación de otros tratamientos farmacológicos más seguros y con efectos negativos menores.

Porfiria

La Porfiria es una patología rara y se presenta en muy pocas personas.

Consiste en la reacción negativa exagerada de la piel al contacto con los rayos de sol. Quienes padecen esta enfermedad no pueden salir de día, sólo en la noche para evitar lesiones graves en la piel.

La sintomatología básica se relaciona con: alergia en la cara por el sol, picazón, hinchazón, granitos y ampollas con líquido en las áreas de la piel expuestas al sol (normalmente la cara, las manos y el cuero cabelludo, aunque puede afectar otras zonas). Además, la piel se vuelve tan sensible que puede rasgarse con facilidad.

Su diagnóstico se realiza mediante pruebas de sangre, orina y heces. Además, es necesario realizar exámenes de la función hepática, hepatitis vírica y sobre los depósitos de hierro y hemocromatosis.

La Porfiria es una enfermedad que se puede controlar, pero no tiene cura.

Otras enfermedades provocadas por el contacto con la luz solar son:

  • La dermatitis de contacto por partículas suspendidas en el aire.
  • La fotosensibilidad inducida por fármacos.
  • La dermatitis de fotocontacto.
  • El eritema multiforme fotosensible.
  • La hidroa vacciniforme .
  • El lupus eritematoso.

Síntomas de alergia al sol

Aunque la sintomatología varía dependiendo del padecimiento de que se trate, el género y la edad del paciente, en general, los síntomas de la alergia al sol son:

  • Enrojecimiento.
  • Hinchazón.
  • Picazón.
  • Dolor.
  • Presencia de ronchas.
  • Granos.
  • Ampollas.
  • Costras.
  • Descamación y sangrado.
Síntomas de alergia al sol

Estos malestares aparecen en las áreas de la piel minutos u horas después de haber recibido radiación.

Las partes del cuerpo en que aparecen los brotes suelen ser la cara, el cuello, los antebrazos, brazos, piernas y pies. Los pacientes también pueden sufrir de estornudos frecuentes.

Causas

En algunos casos, la alergia al sol puede ser hereditaria. En otros, puede ser una reacción provocada por otros factores, tales como medicamentos, productos químicos, enfermedades o el consumo y contacto con plantas como las limas o la chirivía.

  • Herencia. Si familiares como abuelos, padres y hermanos presentan el trastorno es probable que se herede.
  • Ingesta de medicamentos. Algunos medicamentos (como los derivados de sulfas, antibióticos con tetraciclina y analgésicos como el ketoprofeno) tienen efectos adversos en la piel cuando se expone al Sol.
  • Contacto con sustancias químicas. Algunos productos de aseo, perfumes y cosméticos incluyen ingredientes que pueden reaccionar negativamente al contacto del Sol. También, puede tratarse de una alergia al protector solar.
  • Padecimiento de enfermedades de la piel. Si se padece Dermatitis Atópica es más frecuente desarrollar también esta patología.
  • Color de piel. Las personas caucásicas son las que presentan mayormente este tipo de alergia. Es poco frecuente en personas de piel oscura.

Diagnóstico

Las alergias producidas por el sol se diagnostican mediante la elaboración de una historia clínica detallada que incluya datos como:

  • Género y edad del paciente.
  • Sintomatología.
  • Parientes que padecen trastornos similares.
  • Duración de la exposición a fotosensibilizantes (o al sol) y reacciones.
  • Duración de las lesiones cutáneas.

Así como pruebas tales como: de exploración física, biopsia de la piel y fotoprovocación.

En cualquier caso, estos procedimientos deben ser realizados por el alergólogo tratante en un centro médico de confianza.

Tratamiento. ¿Cómo curar?

En casos leves de este tipo de alergia, no es necesario ningún tratamiento, pero en casos más graves se puede combatir. A continuación nombramos las medidas que se pueden tomar para prevenirla y los tratamientos que se pueden llevar a cabo para aliviarla:

  • Reducir el tiempo de exposición a los rayos de sol.
  • Evitar la radiación solar entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, que es cuando el sol está más fuerte.
  • Evitar salir al contacto solar repentinamente. Hacerlo de forma gradual para facilitar la adaptación de las células de la piel a la luz solar.
  • Aplicación de protección solar con amplio espectro mínimo una vez al día. Cuando la exposición solar se extiende por mucho tiempo, es recomendable aplicar bloqueador solar cada 3 horas.
  • Uso de crema para la alergia al sol que contengan esteroides.
  • Suministro de pastillas para alergia al sol tales como antihistamínicos, corticoides tópicos y antipalúdicos.
  • Vestir ropa y usar gafas que protejan ampliamente de la luz solar.
  • Aplicación de tratamientos naturales o remedios caseros con aloe vera y aceite de coco.
  • Terapias de biodescodificación, que consisten en el análisis de conflictos que ha sufrido la persona y su manifestación en enfermedades físicas.
  • Tratamientos como la fototerapia, que induce el fortalecimiento de la piel mediante la irradiación de rayos ultravioletas.

La fototerapia se realiza por periodos cortos de tiempo, ya que su aplicación a largo plazo puede desencadenar efectos secundarios como cáncer de piel.

Si las medidas preventivas y los tratamientos anteriores no funcionan (o tiene alguna reacción inusual después de exponerse al sol), es recomendable acudir al médico especialista de inmediato para que brinde un diagnóstico y tratamiento más certeros.

AlergiasEn.com