Alergia a los frutos secos

La alergia a los frutos secos es la alergia alimentaria más común: una de cada 100 personas la padece y sus síntomas pueden llegar a ser mortales.

Así que es importante conocer qué es, cuáles son los síntomas y cómo prevenirla o tratarla. Acompáñanos a conocer esta información a continuación.

Listado de frutos secos

Una persona puede desarrollar alergia a uno o a varios de los frutos secos que mencionamos a continuación:

  • Almendras
  • Anacardos
  • Avellanas
  • Cacahuete (conocido como maní en algunas regiones de Latinoamérica)
  • Castañas
  • Gevuinas o avellanas chilenas
  • Nueces de Macadamia
  • Nueces
  • Nueces de Pecán
  • Piñones (semillas de algunas especies de pino)
  • Pistachos (frutos del árbol denominado alfóncigo)
  • Semillas de calabaza (o pipas, como se le conoce en España)
  • Semillas de girasol (también conocidas como “pipas” en España)

Decimos que una persona puede desarrollar alergia a uno o varios de ellos porque la reacción, por lo general, no es hacia todos los frutos secos. Esto es porque la mayoría no pertenecen al mismo grupo botánico.

Ahora bien, los alérgicos al pistacho pueden serlo también al anacardo, los alérgicos a las nueces también pueden serlo a las avellanas y almendras, etc. Todo depende del grupo botánico.

Cuando una persona es alérgica a varios frutos secos se le conoce como reactividad cruzada (RC).

Estos frutos forman parte importante de la nutrición por su alto contenido de proteínas (responsables de la alergia) y su potencia calórica: 100 gramos de frutos secos contienen alrededor de 500 calorías.

Así que, más allá de los efectos adversos, deben comerse con moderación. Estos son algunas de las alergias más comunes:

Causas de esta reacción alérgica

Quienes son más propensos a desarrollar alergias son los niños de 2 años o menos. Las razones de momento se desconocen, puede ser una condición heredada o simplemente un déficit individual.

Lo cierto es que las personas alérgicas no pueden de ninguna manera procesar las proteínas o sustancias de algunos frutos secos y su sistema inmune entra en alarma.

Es así como, en un intento de autoprotección, el sistema inmunitario genera anticuerpos, que luchan determinadamente contra las infecciones y se encargan de atacar a las propiedades de los alimentos reconocidas como “nocivas”. A estos anticuerpos se les conoce como inmunoglobulinas E (IgE).

Los IgE liberan una serie de sustancias para atacar a las propiedades del fruto seco en medio de la confusión del sistema inmunológico. Pero entre esas sustancias se encuentra la histamina, que, entre otras cosas, afecta a los pulmones, el tubo digestivo, la piel y el sistema cardiovascular de la persona, provocando la reacción alérgica.

Síntomas de alergia a los frutos secos

Los síntomas se manifiestan en la piel, el sistema digestivo, el sistema respiratorio y el circulatorio. Y pueden ser los siguientes:

En la piel

  • Urticaria
  • Inflamación
  • Erupción (incluso sólo por contacto y no por ingerirlos)
  • Enrojecimiento e inflamación de los párpados
  • Enrojecimiento e inflamación alrededor de la boca

En el sistema digestivo

  • Cólicos
  • Nauseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Incapacidad para digerirlos

En el sistema respiratorio

  • Congestión nasal y estornudos.
  • Crisis asmática.
  • Ataques de tos.
  • Pitido al respirar.
  • Asfixia por inflamación o cierre de las vías respiratorias.

En el sistema circulatorio

  • Irregularidades en la tensión arterial.
  • Aceleración o disminución del pulso cardiaco.

Choque anafiláctico

Es la reacción o síntoma alérgico que debe evitarse a toda costa porque el riesgo es mortal.

La anafilaxia se produce cuando varias reacciones alérgicas se cruzan al mismo tiempo: la tensión arterial baja súbitamente, la inflamación cierra las vías respiratorias (y los párpados) y se hincha la lengua.

La atención debe ser inmediata cuando estos casos se producen.

Prevención y tratamiento

Los frutos secos están en todas partes, a granel: en los chocolates, galletas, papillas para bebés, dulces y postres, caramelos, etc.

Particularmente, la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica aconseja evitar el consumo de frutos secos en niños menores de 3 años de edad, ya que su sistema inmunológico puede no procesarlos de manera correcta.

Pero, teniendo en cuenta que están en todas partes, las personas alérgicas se preguntarán… ¿qué puedo comer? Evidentemente no hay manera de consumirlos a granel, pero en el resto de alimentos ¡claro que hay opciones!

Entre los alimentos deliciosos que puedes consumir con plena libertad está el chocolate para alérgicos a los frutos secos, que generalmente también viene libre de gluten y otros alérgenos.

Por ejemplo, la marca Cola Cao se preocupa de que sus bebidas sean libres de alérgenos de los frutos secos, la lactosa y el gluten, sobre todo en su versión Cola Cao Energy. Y así muchas marcas de galletas, dulces y postres, cuidan a sus consumidores ofreciendo opciones sin frutos secos (considerando que es la alergia más común).

Por otro lado, cuando una persona alérgica llega a tener contacto con su alérgeno, la mejor manera de curar la reacción es con los antihistamínicos (clemastina, cimetidina), previamente recetados por el médico.

En caso de choque anafiláctico, el único tratamiento inmediato y efectivo es una inyección de epinefrina (adrenalina). Los médicos también suelen acompañar este tratamiento con líquido (expansor de plasma/HES, solución de Ringer, solución salina), glucocorticoides (cortisona, prednisolona) y antihistamínicos.

Padecer alergia a los frutos secos no es fácil, pero cada vez se hace más llevadero gracias a la diversidad de alimentos y a la efectividad de las curas y tratamientos.

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